15/02/2026 20:28 | 0
Dejó de ser un hábito y pasó a ser una experiencia. Referentes locales explican por qué crecen estos espacios y cómo cambió el consumo
Durante años, el café fue en Bahía Blanca un hábito casi automático: una pausa breve, una excusa para acompañar una charla o cortar la rutina. Sin embargo, en silencio y de manera sostenida, algo empezó a cambiar. Porque dejó de ser solo una bebida para transformarse en una experiencia, y las cafeterías de especialidad se consolidan como tendencia.
El fenómeno responde a una transformación cultural mucho más amplia. El consumidor bahiense ya no se conforma únicamente con “tomar un café”, sino que busca saber qué está tomando, de dónde viene, cómo fue preparado y qué historia hay detrás de cada taza. En ese recorrido, conceptos que antes parecían algo lejanos —origen del grano, métodos de filtrado, perfiles sensoriales, tueste— comenzaron a incorporarse de manera natural al día a día.