15/02/2026 19:59 | 0
La 68.a edición de los premios Grammy celebrada anoche en el Crypto.com Arena de Los Ángeles dejó varios momentos memorables protagonizados por Bruno Mars, Sabrina Carpenter, Justin Bieber, Lady Gaga, Slash y un sinfín de estrellas de la música internacional. Aunque sin lugar a dudas, uno de los nombres más resonantes de la ceremonia fue el de Bad Bunny. Ganador en tres de las seis categorías en las que se encontraba nominado, con estos galardones el boricua no hizo más que extender su excelente presente profesional consolidándose a su vez como uno de los artistas del momento a nivel global.
De este modo, los gramófonos correspondientes a Álbum del Año (recibido de manos de Harry Styles), Mejor Interpretación Musical Global y Mejor Álbum Música Urbana quedaron en su poder gracias a la enorme repercusión de Debí tirar más fotos, su exitoso sexto álbum de estudio.Visiblemente emocionado, a lo largo de la velada el músico de 31 años fue protagonista de un fluido y entretenido ida y vuelta con el anfitrión Trevor Noah y aprovechó también el momento de los agradecimientos para dejar en claro su postura ante los movimientos del ICE (Servicio de Control de Inmigración y Aduanas) y la más que delicada situación de los inmigrantes en Estados Unidos.
“Lo primero que quiero decir es: fuera ICE. No somos salvajes. No somos animales. Somos humanos y también somos estadounidenses”, expresó para luego concluir: “También quiero decirles a todos que es muy difícil no odiar en estos tiempos. A veces nos sentimos contaminados, pero el odio es lo que les da más poder. Lo único que es más poderoso que el odio es el amor, entonces tenemos que ser distintos en nuestra lucha. Tenemos que hacerlo con amor. Nosotros no los odiamos; amamos a nuestra gente, a nuestras familias, y esa es la forma de hacer las cosas: con amor. No lo olvidemos”.
Por demás satisfecho ante semejante reconocimiento proveniente de la industria musical (el último artista latino en ganar en la categoría Álbum del Año había sido Santana en el año 2000), Bad Bunny volverá a ocupar el centro de la escena este domingo 8 de febrero cuando junto a Green Day sean los encargados de musicalizar el entretiempo del Super Bowl LX que tendrá lugar en California, más precisamente en el Levi´s Stadium de Santa Clara. No obstante, la presente edición del tradicional evento de fútbol americano viene precedida por una inusual polémica entre los artistas convocados y el mismísimo Donald Trump.
Si bien el presidente de los Estados Unidos asistió al cierre del torneo el último año, desde la Casa Blanca informaron que esta vez no participaría del mismo. Según trascendió, porque hay mucha distancia entre Washington y California, donde se disputará el partido, y sobre todo porque el primer mandatario no ha visto con buenos ojos la elección de los artistas que animarán el famoso show de medio tiempo, es decir los ya citados Bad Bunny y Green Day.
“Creo que es una pésima elección. Todo lo que hace es sembrar odio. Terrible”, dijo sobre la decisión artística de la liga NFL para el medio tiempo. Sin embargo, luego puso en primer plano la distancia (unas cinco horas de avión entre la costa este y oeste de los Estados Unidos), lo que lo disuade de viajar, a pesar de que el último año no haya tenido problemas de hacerlo.
Indudablemente, en tiempos donde recrudece el accionar del ICE, con violentas detenciones y asesinatos, California no es el territorio más amigable para Trump.
Los músicos aludidos, si bien no hicieron referencias directas a la actuación en el partido y a la presencia o no de Trump, sentaron su posición no solo basados en los hechos violentos ocurridos en los últimos meses.